Ceremonia del té Kuchikiri: El Año Nuevo del Té

Noviembre es la época perfecta para empezar a escribir sobre ceremonia de té. Es un momento de cambios, y nuevos comienzos.

Japón en octubre es cálido, pero hacia el final del mes, cerca de noviembre, puedes empezar a sentir que el otoño ya ha llegado. Las hojas caídas en el suelo, el viento ligero que te hace ponerte la chaqueta, y el olor de las castañas y los boniatos a través de las calles, te da esa sensación “ah, por fin es otoño”.

En la práctica de ceremonia de té, es la época donde se cambia el Furo (風炉, la olla de te que se usa en verano) a Ro (炉, la olla de te que se incorpora en el suelo de tatami para el invierno). Hoy en día, tenemos habitaciones climatizadas, pero en el pasado, mover la olla de te más cerca de los invitados, ofrecía que se pudiera calentar más.
Es también una ocasión para una celebración muy especial – la ceremonia del Kuchikiri (口切りの茶事), también conocida como el Año Nuevo para los Chajin (persona que practican el camino del té).

A principios de verano se seleccionaron las mejores hojas de té cosechadas, envueltas y colocadas en un hermoso frasco, llamado Tsubo (壺). La jarra estará sellada con una tapa de madera y hermosas telas y cuerdas (壺 飾 り), para que no entre el aire. Cuando llega noviembre (亥の日), que en el calendario antiguo japonés es cuando el
invierno empieza, la jarra de té se muestra a los invitados, y la ceremonia del Kuchikiri se lleva a cabo. Durante la ceremonia, el invitado principal pregunta amablemente, si es posible ver el jarrón, y probar el té, donde el anfitrión acepta con gusto en para la ocasión.

El momento de abrir la jarra de té, en frente de los invitados, es un momento honorífico. Imagina por unos segundos en tu mente; el sonido de la vieja jarra abriéndose, y de repente, todo el aroma preservado este tiempo, sale a la luz. Un momento para parar y pensar, como de simple y satisfactoria la vida puede ser, con cosas tan simples como esta.

En el pasado las hojas de té eran molidas en ese momento, mediante un molino de piedra, y servido a los invitados para disfrutar la gran calidad de té de esta temporada. Sin embargo, dado que moler el té tarda horas, y hay mejores maneras de preservación, hoy en día el té ya está molido, y el Tsubo es un tótem de decoración
para admirar, como una pieza de arte, en vez de un utensilio para preservar el té.

Y así, se abre un nuevo te, y un nuevo año (del camino del te).

Y tú, ¿que Té vas a abrir este otoño?

*El artículo fue escrito por nuestra Tea Fellow Alba Ameller. Puedes seguir a Alba en su página de instagram Dokodemocha.

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